El modo en que se está desarrollando el proceso de selección de nuevo jefe de prensa del CSIC está siendo más que discutible. Y lo digo como parte interesada que ya ha hecho dos exámenes, siendo el segundo repetición por anulación del primero. Una historia que está a medias y que os quiero relatar.
Tras un periodo de medio año sin jefe de prensa en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) tras la salida de César Piernavieja la primavera pasada, el BOE publicaba a finales de septiembre la convocatoria de un concurso-oposición a una plaza -interina, eso sí- para suplir esta carencia. La noticia se extendió pronto, gracias en gran parte al eco que se hizo PR Noticias del asunto.
Se convocó en primer lugar a un examen sin temario, sobre el cual se daban limitadísimas pistas en el pliego de condiciones. Este examen se llevó a cabo el día 22 de octubre, y consistió en tres partes: escribir un artículo de prensa de entre 600 y 1000 palabras sobre un tema definido por un titular sorteado entre 10 propuestos, redactar un abstract de este artículo en inglés con una extensión de 60-100 palabras, y diseñar un acto de presentación relacionado con el tema en cuestión.
Además, la lista de admitidos a examen es pública, con lo que un repaso a todos los aceptados desveló la presencia de varios nombres conocidos en el gremio periodístico y de las agencias, entre los cuales un ex-jefe y una gran amiga de la facultad. Así de mal está la cosa. Cabría preguntarse hasta qué punto no sería mejor habilitar un sistema de consulta personalizada que evitara esta exposición pública innecesaria.
Repetición de la prueba escrita
El elemento suerte es fundamental cuando el tema afortunado es “una spin-off del CSIC desarrolla tratamientos para enfermedades degenerativas de la retina”. Pero la sorpresa fue mayúscula cuando una semana después aparecía en la web de la convocatoria el aviso de que el tribunal había decidido ordenar repetir la prueba, por “posibles irregularidades“, sin mayor explicación.
La perspicacia de mi buena amiga descubrió la “irregularidad”. El día anterior al examen, la web del CSIC publicó una nota de prensa con el mismo título que el tema seleccionado. También es mala suerte, pero quien eligió los posibles 10 temas metió la pata hasta el codo.
La nueva prueba se llevó a cabo el día 4 de noviembre, con un gran efecto visible: menor número de participantes, quizá hastiados por el incordio, quizá sabedores de la aleatoriedad del proceso en esta primera parte, quizá ignorantes de la repetición, quizá imposibilitados por razones de trabajo o personales. El tema esta vez: “Inauguración del gran colisionador de hadrones del CERN”. A los que repetimos al menos se nos dio la ocasión de embestir con más tino, al venir ya toreados.
Candidatos susceptibles y cabreados
El tribunal reveló el misterio del motivo de la repetición “en aras de la transparencia” y algún participante elevó una queja por la naturaleza de la prueba, que fue tajantemente desactivada por un tribunal que se olía una revuelta en ciernes. Por cierto que la tercera parte de la prueba varió para convertirse en “funciones del departamento de comunicación de una agencia estatal de difusión de la ciencia y la tecnología”. Esto se convirtió en una plataforma de peloteo o crítica, según la sensibilidad o el hartazgo del candidato.
Esperamos los resultados en breve, y la segunda parte de esta primera parte contratante, la entrevista personal. Aún tras este filtro queda la valoración de méritos, donde puntúa doble el trabajo en entidades públicas. ¿os parece conveniente dejar la entrevista personal y el concurso de méritos en una etapa posterior?
Seguiré contando lo que ocurre, espero que en primera persona y no por referencia de terceros más afortunados. ¿Qué os parece cómo funciona la administración, allá donde más precisa se esperaría que fuera? ¿Habéis participado en oposiciones y semejantes?


Tus quejas sobre el proceso de selección del nuevo jefe de prensa del CSIC son muy constructivas, y se nota que sabe de qué hablas porque estás dentro del proceso. Pero quería aportar algo: se ha repetido la primera prueba porque, como bien dices, el tema que salió en el sorteo era el mismo de una nota de prensa que el CSIC hizo público esa misma mañana. Pero hay más: la persona que ha sacado más nota en el examen es Ainhoa Goñi, y ella trabaja en el Departamento de Comunicación del CSIC. Es decir, se hizo la prueba sobre un tema que uno de los aspirantes conocía. Es más, ese tema, el de la spin off del CSIC, se dio a conocer en un acto público, con rueda de prensa incluida. Exactamente lo mismo que se pedía en el examen. Esto es una vergüenza, y demuestra que el proceso está dirigido para que esta señorita lo gane.
Gracias por la información adicional. Lo que es evidente es que si pasan sólo cinco candidatos el corte, no es porque sólo cinco de los presentados sepan hacer un artículo o noticia, sino porque los criterios de puntuación no eran públicos, y estar dentro de la institución es una ventaja a la hora de conocerlos. Además, no es mejor periodista siempre el que más sabe de partida sino el que sabe a quién preguntarlo -la fuente-, pero eso no se demostrará hasta la segunda fase, que ha sido eliminada del camino del 90%.
Estimado Mercurio,
Me permito el lijo de escribir por tus comentarios, en un
proceso de selección en el que hemos participado y que, al parecer, no te ha
satisfecho mucho. A mí la satisfacción con los procesos de selección tampoco me
llega habitualmente, pero toda vez que detecto por tus textos que la insatisfacción
viene de un poco edificante “espíritu competitivo”, o lo que en televisión últimamente
vienen llamando “Efecto Alazne” y que como
participante ya no en activo parece que quieres esparcir un aroma de injusticia
y competición u oposición amañada, me gustaría matizar tus textos:
Comentas: “Se convocó en primer lugar a un examen sin
temario, sobre el cual se daban limitadísimas pistas en el pliego de
condiciones”. No sé que temario
querrías, quizás actualidad científica, funcionamiento de un gabinete de
prensa, panorama de medios de comunicación actuales… toda vez que esto no es
una oposición para un puesto en el que haya que aplicar un código… es difícil
de plantear.
Estoy de acuerdo contigo en la “mala fortuna” de elección de
temas en la primera prueba, aunque también es verdad que todos los elegidos
eran temas relacionados con el CSIC de los últimos tiempos. No mencionas sin
embargo el proceso de elección del mismo, por sorteo, ante todos, con una mano
inocente, que lo mismo que sacó ese tema podía haber elegido cualquiera de los
otros.
Es cierto que la repetición de la prueba influyó en el menor
número de candidatos al segundo examen y que sólo cada uno de los presentes
sabe el coste que le produjo presentarse en los mismos. Dices de la tercera
pregunta: “funciones del departamento de comunicación de una agencia estatal
de difusión de la ciencia y la tecnología”. Esto se convirtió en una plataforma de peloteo o crítica,
según la sensibilidad o el hartazgo del candidato. Pues mira por donde, a mí
me pareció mucho más objetiva para lo que supone esta oposición, ya que dio la
oportunidad de explicar la filosofía de quien sea elegido para ejercer el
cargo, mostrar sus valores, su forma de trabajar, en qué debe centrarse un
gabinete de este tipo, cómo adaptarse a las peculiaridades de la institución,
cosa que con la anterior pregunta no se podría valorar.
¿Os parece conveniente dejar la entrevista personal y el
concurso de méritos en una etapa posterior? Pues sí y no, porque no se va a
entrevistar a 60 candidatos cuando la mayoría quedarán fuera del proceso,
mientras que el concurso de méritos sí podría haber dejado fuera a parte de los
candidatos antes del examen oral e incluso del escrito.
Lo que me ha sorprendido más han sido los comentarios del
primer artículo. Un tal Alonso comenta: “Pero hay más: la persona que ha
sacado más nota en el examen es Ainhoa Goñi, y ella
trabaja en el Departamento de Comunicación del CSIC. Es decir, se hizo la
prueba sobre un tema que uno de los aspirantes conocía. Es más, ese tema, el de la spin off del CSIC, se dio a
conocer en un acto público, con rueda de prensa incluida. Exactamente lo mismo
que se pedía en el examen. Esto es una vergüenza, y demuestra que el proceso
está dirigido para que esta señorita lo gane.” Al primero que me gustaría
responder es a Alonso. ¿Cómo sabes que la mejor nota corresponde a Ainhoa Goñi? ¿Por qué una trabajadora del departamento de
comunicación no puede presentarse a dirigirlo? ¿Es que conocer la actualidad de
la institución para la que quieres trabajar constituye un conchabamiento para
obtener el trabajo? Bueno, como respuesta a estas sandeces he de afirmar que en
caso de que el tema elegido hubiera sido otro, ni siquiera Ainhoa
Goñi hubiera superado mi nota y es más,
de los finalistas es a la única persona a la que conozco y sólo puedo decir que
conozco su trabajo, su capacidad y sus méritos y que me parece una excelente
candidata que no le debe envidiar nada
al resto de los candidatos.
Lo que más me ha molestado del segundo comentario ha sido
eso de: ¡¡cinco candidatos cinco!! de la ganadería
de “yo ya se de qué iba esto porque sino de qué”. De otro modo no se explica la
crudelísima criba que ha dejado fuera al 90% de los presentados, entre ellos
este Mercurio, y TODOS los citados por PR Noticias en su nota del viernes.
Pues mira tu por donde que yo no sabía de qué iba esto y ahí estoy, mira tu por
donde que tengo mis méritos, mi capacidad y al parecer mi prueba ha sido una de
las cinco mejor valoradas, aunque el 90% de los presentados no fuéramos
mencionados en PR Comunicación. ¡Ojo, los que salen en PR no son los amos del
mundo! Hay gente que no sale en la prensa y es buena, que no mediática.
Por último dices: En una respuesta a mi anterior entrada
ya se ha citado claramente a un favorito a llevarse la pieza en juego. Efectivamente, quien comienza la carrera
desde la meta -el propio CSIC- conoce al dedillo cuántos pasos hay que dar
entre obstáculo y obstáculo para llegar el primero. Sólo lamento no seguir
dentro del proceso para poder contarlo de primera mano, pero lo seguiré para
saber todo lo posible acerca de lo que vale un peine en el CSIC. Cualquier
soplo se agradecerá… Pues de nada por anticipado. Y te digo que quien
conoce una institución por dentro es, seguramente el mejor candidato para
representarla, y como no sólo por esos méritos se le debe valorar, mejor que
antes de comentar, se conozcan los méritos de los candidatos, que, sólo a lo
mejor, no son los que a ti más te gustan, sino los que le gustan al tribunal.
Coincido con unodecinco, conozco a Ainhoa Goñi. Es una excelente periodista y trabaja como un animal.
Pues no sé cómos erá la Sra o Srta. Goñi pero en las noticias del Gabinete de Prensa del CSIC siempre sacan sistemáticamente a los mismos, mientras que otros y otras investigadoras NO aparecemos aunque estemos en las portadas de las mejores revistas.
Se puede comprobar, por ejemplo, como el Josep Trigo aparece como noticia destacada cada vez que publica un artículo (incluso cuando está todavía en prensa). Conclusión: hilo directo –> relación directa. Que conste que no tengo nada contra este señor, pero aparece hasta en la sopa a través del CSIC y hay muchís otras personas trabajando en temas variadísimos y muy interesantes que también requieren ser divulgados.
Ya está bien de censurar o de filtrar y difundir solo las noticias de los amigos y amigas. Ojala la Sra o Srta Goñi lo consiga.
Marta